Esperando el viento a favor

"Ya sólo puede ir mejor y está cerca el momento, espera que sople el viento a favor"

martes, febrero 28, 2006

Feliz, feliz en tu día...

Hoy es mi cumpleaños. Lo celebré el fin de semana pasado con los amigos y la familia, aunque no se quién dice que celebrarlo por adelantado da mala suerte, pero bueno, igual a mí me da buena suerte, quién sabe. Así que ha sido un día normal, de madrugar, de trabajar bastante, solo que con más llamadas y mensajes de lo habitual.

Cumplo una cifra redonda, 30 años, una edad de esas que dicen marcan un punto de inflexión. Parece que cuando se llega a esa edad una tiene que tener todo bastante claro sobre cómo desea tener establecida su vida en todas las facetas. Sí, parece, al menos lo que veo alrededor mío, que tienes que tener una pareja estable, (con planes de boda o no), haberte metido en la aventura de comprarte un piso, esa odisea en general en todos los sitios, pero especialmente en la ciudad en la que vivo,(y más si se quiere hacer en solitario); en fin, parece que hay que tener las cosas claras...bien, pues yo siento que se me ha escapado el tiempo entre las manos y que soy una niña todavía a la que vienen grandes todas esas cosas y muchas más. Todo este tiempo se me ha pasado rápido, rápido. Si echo la vista atrás y pienso cómo me imaginaba yo que sería al llegar a esta edad, no tiene demasiado que ver con la realidad de lo que soy hoy, pero tengo el día optimista y pienso, estoy convencida, al menos en este momento, que lo mejor está por venir.

domingo, febrero 26, 2006

Cómo te ves, cómo te ven

Hay quien piensa que me creo el centro del universo,y sin embargo nunca me he considerado especialmente narcisista ni egocéntrica,.
Hay quien piensa que soy una chantajista emocional, y sin embargo nunca me he considerado una persona agobiante, ni que reclame atención a cada momento.
Hay quien piensa que soy muy tranquila, que tengo horchata en vez de sangre, y sin embargo yo pienso que tengo unos nervios que me comen por dentro.
Hay quien piensa que siempre lo tengo todo controlado,y sin embargo nunca me he considerado una persona segura.
Hay quien piensa que soy todo orden y sensatez, y sin embargo yo pienso que en estos momentos soy todo caos y que muchas de las cosas que hago no tienen nada de sensatas.
Hay quien piensa que soy responsable y adulta, y sin embargo yo pienso que mi actitud a veces es bastante infantil.
Hay quien piensa que soy autocompasiva, y sin embargo yo pienso que lo que hago es autocrítica.
Hay quien piensa que hablo poco porque prefiero dosificar lo que necesito decir y así el impacto de mis palabras es mayor, y sin embargo yo pienso que, como he leído en un libro recientemente, dejo hablar a los demás porque creo que esa es la manera más segura de gustar, y porque tal vez no tenga nada demasiado interesante que decir.
Hay quien piensa que no tengo pareja desde hace bastante tiempo porque soy muy exigente con los demás, y sin embargo yo pienso que no la tengo porque soy exigente, sí, pero conmigo, y nunca pienso que pueda gustar a las personas que a mí me gustan.

¿Quién tiene razón? Supongo que en parte se es como te percibe el resto de la gente, porque si eso es lo que creen, es que aunque sea inconscientemente, eso es lo que transmites. La autora de uno de los blogs que leo habitualmente escribe hoy precisamente que ella es una pura contradicción; quizás todos lo somos de alguna manera, y por eso podemos encajar muchas veces en una definición tanto como en la opuesta.

domingo, febrero 19, 2006

Capacidades y carencias

Creo que hay cosas para las que una persona sencillamente no está capacitada, todos tenemos carencias, taras, etc. Yo he decidido que debo dejar de intentar ciertas cosas porque nunca seré capaz. Alguien me decía hace poco que se había pasado la mayor parte de su vida intentando ser alguien que nunca podría llegar a ser, y que un día se dio cuenta de que así no iba a ningún lado, y decidió aceptarse y disfrutarse tal como era, y que así es mucho más feliz. No creo que esa vaya a ser la solución para mí, pero tampoco lo es empeñarme en meterme en situaciones de las que no puedo salir airosa, simplemente porque no soy así, no tengo esa capacidad y punto.

Yo intuía que lo de ayer no iba a ir bien, cuando salí del metro y ví tanta gente, sabía que la cosa se torcía, encima luego me encontré con una frialdad inesperada (o eso me pareció, quizás fue cosa mía) y estuve a puntito de irme antes de empezar. Alguien que no lo ha vivido es incapaz de comprender la sensación, puede que yo tampoco supiera hacerlo si lo viese desde fuera, eso de estar a punto de echar a correr en cualquier momento, de querer escapar porque sientes que sobras...no estoy dispuesta a pasar por ello más, me rindo; hay otros terrenos en los que me puedo más o menos defender, creo, y en ellos me quedaré.

En fin, aparte de eso el concierto de Tiza estuvo muy bien.

viernes, febrero 17, 2006

Comida de amigos

Hoy he estado comiendo con dos amigos (un amigo y una amiga) a los que no veia desde hace un par de meses. La verdad es que tenía muchas ganas de verles, y he estado muy a gusto con ellos, pero a veces me da por pensar, ¿qué saben ellos de mí? ¿hasta qué punto me conocen?; realmente hay partes de mí, de lo que soy, de las que creo que ellos no tienen ni idea, pero me parece que no ha sido porque yo haya decidido deliberadamente no hacerles partícipes de ello, sino porque no ha surgido la ocasión, o no he sentido la necesidad de poner en conocimiento según qué cosas. La cuestión es ¿acaso son menos amigos por eso? ¿es necesario contarlo todo, cada cosa para tener como amiga a una persona, para considerar que hay confianza?. A mí me parece que no.

sábado, febrero 11, 2006

Vergüenza

Siempre he sido vergonzosa, tímida. Bueno, en realidad, siempre, siempre, no; parece ser que hasta los 4 o 5 años no había manera de callarme, hablaba con todo el mundo, lo conociera o no, era una niña sociable y simpática. Después parece ser que hubo un apagón que me convirtió en un ser tímido y vergonzoso, y así hasta hoy.

Todo esto viene a cuento hoy concretamente porque tendría que hacer una llamada para quedar con una persona por una cuestión y no me atrevo, me da vergüenza. Tampoco sé si ese quedar debería limitarse a la cuestión que nos ocupa, o si debería ir más allá e invitarle a un café o algo; tampoco sé si ella tendría algún interés en ello, o le hago la pascua si se lo digo. Esto es solo un ejemplo, imaginaos, si esto me pasa con alguien por quién no tengo un interés "especial", la cantidad de llamadas que habré dejado sin hacer por esa vergüenza con gente por quienes sí tenía ese interés y la cantidad de oportunidades a todos los niveles que dejo pasar por esa maldita vergüenza.

martes, febrero 07, 2006

Afortunada

Alguien me ha acusado de autocompasiva últimamente, asi que he intentado ver el lado positivo de mi vida y me he puesto a repasar todo aquello que tengo por lo que me siento afortunada:

- Una madre maravillosa (sí, ya sé que casi todo el mundo diría lo mismo, pero es que en mi caso es lo mejor que tengo), que es mi apoyo, mi referente, la que nunca falla. Es todo generosidad y comprensión, y eso que a veces comprenderme a mí no es precisamente una tarea fácil.

- Un hermano, con el que por circunstancias lógicas vitales, paso menos tiempo que antes, pero que me hizo el mejor regalo de Reyes este año, fundamentalmente, porque ese regalo implicaba su compañía, y al que creo que nunca le he dicho lo que le quiero; siempre recordaré cuando jugabamos con los coches,con las canicas, o con los clicks de playmobil (¿se escribe así?). El es casi 5 años mayor que yo, y eso a ciertas edades es una diferencia considerable, pero él siempre encontraba un hueco para ser mi compañero de juegos.

-Al margen de la familia, sé que hay amigos, personas a las que importo, es verdad que a veces pasa cierto tiempo sin que nos veamos, pero que sé que están ahí, y supongo (espero),que ellos saben que yo también estoy ahí para lo que necesiten.

-Tengo salud, no solo yo, sino también las personas a las que quiero,algo a lo que no hacemos mucho aprecio cuando lo tenemos, pero que es fundamental para poder disfrutar de otras cosas.

- Un (buen) trabajo, en los tiempos que corren, y teniendo en cuenta lo fácil es que se tuerzan las cosas según está el mercado laboral, creo que es algo que hay que apreciar en su justa medida.

Y finalmente esas pequeñas alegrías cotidianas : ver una peli, escuchar una canción, leer un libro, que te sonría esa chica que te gusta...segundos, minutos, horas, en los que me quedaría eternamente. Pueden parecer banales, pero esas cosas también contribuyen a hacer mi vida mejor, y también me siento afortunada por poder disfrutarlas.